Todos los días gente muere en el mundo y la vida sigue. Asesinatos, accidentes y enfermedades son algunas de las causas del porque la gente desaparece del mundo.
Algunos dicen que la muerte es la extensión de la vida, otros más extremistas afirman que cuando uno muere se acaba todo, y otros más optimistas pregonan que cuando alguien muere por fin dejamos de sufrir.
Tal vez esto puede estar rondando la mente de Hannah Jones, una niña británica de 13 años, que padece de leucemia desde hace 10, y que por propia voluntad ha decidido no someterse a ningún tratamiento más, esto con la finalidad de poder disfrutar de lo que le resta de vida, de una forma tranquila.
Esta noticia causó revuelo en el mundo entero, tal vez la crudeza de la realidad sea lo que más llama la atención, el diario El Informante muestra la noticia así:
Algunos dicen que la muerte es la extensión de la vida, otros más extremistas afirman que cuando uno muere se acaba todo, y otros más optimistas pregonan que cuando alguien muere por fin dejamos de sufrir.
Tal vez esto puede estar rondando la mente de Hannah Jones, una niña británica de 13 años, que padece de leucemia desde hace 10, y que por propia voluntad ha decidido no someterse a ningún tratamiento más, esto con la finalidad de poder disfrutar de lo que le resta de vida, de una forma tranquila.
Esta noticia causó revuelo en el mundo entero, tal vez la crudeza de la realidad sea lo que más llama la atención, el diario El Informante muestra la noticia así:
La niña británica Hannah Jones, quien ha sido sometida a una decena de operaciones en su vida, decidió rechazar un transplante de corazón al considerar que sus opciones de vivir mucho tiempo son limitadas, informaron medios del Reino Unido.La niña de 13 años y originaria de Marden, oeste del país europeo, dejó de recibir la atención de un hospital después de que el caso pasara por el Tribunal Supremo que consultó a la Asistencia Social, que defiende la madurez de la menor a negarse a recibir tratamiento.Hannah ha padecido leucemia desde los cinco años y las quimioterapias a las que se le sometió le hicieron un agujero en el corazón, por lo que desde hace un año vive con un marcapasos.La colocación de un nuevo corazón, que en su caso es una intervención arriesgada, no le garantiza que el problema se resuelva, ya que en 10 años necesitaría otro trasplante y los medicamentos para cuidar de su salud pueden reactivar la leucemia.La menor explicó que desea morir con dignidad, acompañada de sus padres y en su casa, algo que también ha dicho ella al saltar la noticia a los informativos británicos."Es vergonzoso que la gente del hospital diga que no queremos lo mejor para nuestra hija. Ya ha sufrido bastante y llevarla a la fuerza al hospital sería un ultraje", dijo el padre de la menor, Andrew Jones.
Hannah es una niña especial, que pasó muchos años de su vida sometida a innumerables tratamientos que lo único que hacen es alargar una triste agonía. Ella como toda niña de su edad también tiene sueños:
La chica ha pasado la mayor parte de su vida en hospitales para combatir el cáncer y una cardiomiopatía que hace que su corazón sólo pueda bombear un 10 por ciento de la sangre requerida. Los médicos le dan seis meses de vida si no se somete a la intervención.La joven desea con visitar Disneylandia, pero su sueño se esta viendo frustrado por la imposibilidad de obtener un seguro de viaje.“Disneylandia es el sueño de toda mi vida y podría cumplirlo gracias a la caridad de otros, pero las aseguradoras han detenido todo el proceso; por eso espero que alguna compañía vea esto y me ayude a conseguir un seguro de viaje”, manifestó Hannah.
Hannah es una niña que ha sufrido mucho, así como su familia. El dolor de los padres al ver a su hija aguantar estoicamente uno tras otro los tratamientos a los que fue sometida debe ser muy grande. Dicen que no existe dolor más grande que el ver morir a un hijo, este dolor que estoy seguro viven sus padres todos los días al verla ingresar en un hospital puede ser que haya reforzado la idea de respetar la decisión de su pequeña hija de ya no querer someterse al transplante que le pueda salvar la vida. Ella es una niña demasiado madura para su edad, esto queda totalmente revelado en una entrevista que concedió y en la que cuenta su sufrimiento de un modo muy realista y maduro:
A día de hoy, la frágil Hannah y sus padres se encuentran de vuelta en su casa de Hereford. Desde que a la pequeña se le reconoció el derecho a negarse a esta intervención quirúrgica, la familia se toma los días tal como vienen. ¿Y ella? Extraordinariamente débil. Apenas puede pronunciar unas pocas frases con voz entrecortada.«No soy una persona normal de 13 años», afirma Hannah por su cuenta, sin que su madre tenga que intervenir para nada.
«Yo lo pienso todo muchísimo. A los 13 años, es duro ser consciente de que voy a morir, pero también soy consciente de que es lo mejor para mí... Mis padres siempre me han animado a que tome mis propias decisiones. Cuando se ha tratado de mi corazón, he preferido hacer las cosas a mi modo antes que dejar que otras personas decidieran en mi nombre... No ha sido una elección fácil, pero estar en el hospital me trae a la memoria muy malos momentos. Ya he pasado bastante tiempo en un hospital. Lo único que quiero es estar en mi casa, aunque mi vida vaya a ser más corta».
Hannah habla con una madurez impropia para su edad. Ahora bien, ¿debería permitirse que una niña de 13 años tome una decisión de tan tremenda envergadura? ¿Es una niña como Hannah que aún se lo pasa bien con las lecturas infantiles, lo suficientemente madura para tomar una decisión de vida o muerte?
La vida no es fácil. Muchos nos hacemos problemas por detalles insignificantes. Sin duda, el caso de Hannah es un ejemplo para poder valorar la vida, esa vida que muchas veces nos aburre y no comprendemos. La decisión que tomó Hannah sólo les compete a ella y a sus familiares, el debate gira en torno a si una menor de 13 años tiene la capacidad para elegir si vivir postrada a una cama de hospital o disfrutar los días que le quedan de vida de la mejor manera. Nadie mejor que ella para tomar esa decisión. Para terminar quiero citar un extracto del bello poema que forma parte de la película “Mar adentro”, que es una reflexión sobre este tema.
“…Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo,
sin palabras 'más adentro',
'más adentro' hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.
Pero me despierto siempre
Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.”
